Odiseo le engaña a Polifemo, que se llama Nadie y nadie le hiere su único ojo


Polifemo

El héroe griego Odiseo navegaba de regreso a su casa la isla de Ítaca después de la guerra de Troya. Allí le esperaba su esposa Penélope llena de paciencia, porque la verdad es que a Odiseo le costó llegar veinte años. Y es que en el camino para su regreso estuvo bañado de sangre, dolor y sufrimiento.

Odiseo y sus tripulación tenían la necesidad de parar en alguna isla para proveerse de alimentos, agua y herramientas. De esa forma llegaron a la isla de los cíclopes, hoy Sicilia. Los cíclopes eran unos seres extraños, unos gigantes con una fuerza descomunal que tenían un solo ojo, pero Odiseo y su tripulación desconocían la existencia de estos seres. Así que se adentraron en la isla en busca de comida sin temor alguno.

Caminaron sin rumbo, guiados siempre por su sabio líder, de pronto llegaron a una cueva enorme y allí encontraron quesos grandes y redondos. Sacaron el vino que llevaban y se pusieron a degustar el delicioso, enorme y ajeno queso de oveja. Tan luego acabar de comer, se echaron tranquilos a descansar, de pronto el suelo empezó a temblar bajo sus pies, cada vez más fuerte, Odiseo y su tripulación se pusieron de pie, cuando en la cueva empezaron a entrar decenas de ovejas muy grandes y detrás de ellas entró un gigante feo, sucio y con un solo ojo. Polifemo había llegado.

El cíclope, cerró la entrada de la cueva con una piedra tan grande que ningún hombre podía moverla, enseguida olió a Odiseo y a su tripulación. Se enfadó muchísimo porque los cíclopes no son sociables, no les gusta las visitas, además de darse cuenta que se habían comido su queso y sobre todo ya le habían vaticinado que una fatalidad le iba a suceder, entonces atinó hacer algunas preguntas.

- ¿Quiénes sois y por qué estáis en mi cueva? -gritó Polifemo.

Odiseo, que era el héroe griego más astuto e inteligente, se dio cuenta que estaban en enormes problemas y su mente se puso a trabajar rápidamente.

- Mi nombre es Nadie, y estos son mis tripulantes. Contestó Odiseo.

- Ummmm, pues tus tripulantes están muy ricos Nadie. Manifestó el cíclope Polifemo mientras se comía a dos de los marineros.

Odiseo intentó tranquilizar al enfurecido cíclope tocando la flauta y le ofreció un trago del vino que llevaban. Polifemo que nunca había probado el vino, aceptó. De pronto le gustó tanto que se bebió la botella entera. De esta forma quedose dormido. El rey de Ítaca no tenía claro cómo iban a salir de aquella cueva, porque era imposible mover la enorme piedra que hacía de puerta. Sin embargo nada era imposible para el ingenioso héroe.

Odiseo y sus hombres, cogieron una rama de olivo, me sacaron punta para posteriormente prenderle fuego, entre todos la cargaron y dejándola caer violentamente sobre el único ojo del enorme cíclope, lo dejaron mal herido. El cíclope se despertó gritando del dolor, ciego y con furia empezó a llamar fuertemente.

- ¡Hermanos, me han dejado ciego!- gritó Polifemo

- ¿Quién te ha dejado ciego, Polifemo?- le preguntaron sus hermanos.

- ¡Nadie me ha dejado ciego!

Esa fue la respuesta de Polifemo después de que Odiseo le mintiera sobre su nombre. Entonces el resto de los cíclopes que no pudieron entrar a la cueva porque había sido trancada por dentro, al escuchar que nadie lo había dejado ciego, pensaron que era un castigo de los dioses, y si los dioses lo castigaba, pues ellos nada podían hacer, de esa forma se marcharon.

A la mañana siguiente el enorme cíclope ciego, movió la piedra que servía como puerta de la cueva y poniéndose en toda la entrada empezó a sacar a sus ovejas. Es en ese momento que se aprecia una vez más la astucia de nuestro héroe, pues empezó amarrar en el vientre de cada oveja a sus hombres, así cuando pasen por el cíclope Polifemo no lo va notar. De esta manera salieron libres, llegaron a sus naves y siguieron su camino rumbo a Ítaca.

1 Comentarios

Todos los comentarios serán revisados antes de ser publicados. Queremos mantener un espacio de diálogo respetuoso. ¡Gracias por tu comprensión!

Artículo Anterior Artículo Siguiente